Introducción
El síndrome del piriforme es una de las causas más frecuentes de dolor glúteo profundo con irradiación hacia la parte posterior del muslo, y se engloba dentro de un concepto más amplio conocido como síndrome glúteo profundo. Este cuadro clínico se caracteriza por la compresión o irritación del nervio ciático en su paso por la región glútea, sin que exista una afectación directa a nivel lumbar.
Comprender el síndrome del piriforme desde una perspectiva anatómica y biomecánica es clave para diferenciarlo de otras causas de dolor irradiado y para orientar un abordaje conservador basado en la función y la gestión de cargas.
¿Qué es el síndrome glúteo profundo?
Un concepto más amplio que el piriforme
El síndrome glúteo profundo hace referencia a un conjunto de condiciones en las que el nervio ciático se ve comprometido en la región glútea por estructuras musculares, fibrosas o vasculares. El músculo piriforme es una de las estructuras más implicadas, pero no la única.
Dentro de este contexto, el síndrome del piriforme representa una de las entidades más conocidas y estudiadas.
Relación con el nervio ciático
El nervio ciático puede pasar por debajo, por encima o incluso a través del músculo piriforme, lo que explica la variabilidad clínica entre personas. Determinadas posiciones, cargas repetidas o adaptaciones musculares pueden aumentar la presión sobre el nervio y desencadenar síntomas.
Anatomía funcional del piriforme
Función del músculo piriforme
El piriforme es un músculo profundo del glúteo cuya función principal es la rotación externa de la cadera en posiciones de extensión, y la abducción cuando la cadera se encuentra en flexión. Su papel en la estabilidad de la articulación coxofemoral es relevante, especialmente durante la marcha y la carrera.
Interacción con otras estructuras glúteas
El piriforme trabaja en sinergia con otros músculos profundos como los gemelos y el obturador interno. Una alteración en el control de la cadera o una sobrecarga mantenida puede modificar el equilibrio de tensiones en esta región.
Mecanismos biomecánicos del síndrome del piriforme
Dolor glúteo profundo por compresión nerviosa
El dolor aparece cuando el nervio ciático es sometido a presión mecánica repetida o mantenida. Esta compresión puede ser dinámica, relacionada con determinados gestos, o más constante en situaciones de hipertono muscular.
Causas del dolor glúteo irradiado a la pierna
Entre los factores más habituales se encuentran:
- Sobrecarga repetida en actividades deportivas
- Permanencia prolongada en sedestación
- Déficits de control de la cadera
- Alteraciones en la mecánica de la marcha
Estos elementos pueden coexistir y potenciarse entre sí.
Manifestaciones clínicas del síndrome del piriforme
Síntomas característicos del síndrome del piriforme
Los síntomas más comunes incluyen dolor profundo en la región glútea, sensación de quemazón o descarga eléctrica que puede irradiarse hacia la pierna, y empeoramiento con la sedestación prolongada o ciertos movimientos de cadera.
A diferencia de una radiculopatía lumbar, el dolor suele localizarse claramente en el glúteo.
Diagnóstico diferencial
Es fundamental diferenciar el síndrome del piriforme de otras entidades como la hernia discal lumbar, la estenosis del canal o patologías de la articulación sacroilíaca. La exploración clínica detallada y la respuesta a pruebas específicas orientan el diagnóstico.
Evaluación funcional y biomecánica
Importancia del análisis global del movimiento en el síndrome del piriforme
La evaluación no debe centrarse únicamente en el glúteo. El control de la cadera, la estabilidad lumbopélvica y la mecánica del miembro inferior influyen directamente sobre la carga que recibe el piriforme.
En Taller Humano, centro de Fisioterapia en Madrid, esta valoración se integra dentro de un análisis funcional completo para identificar el origen real del problema.
Relación con la pisada y la marcha
Alteraciones en la pisada pueden modificar la rotación de la cadera durante la marcha. En determinados casos, el estudio de la pisada aporta información relevante para entender la sobrecarga glútea, especialmente en personas activas o corredoras.
Abordaje terapéutico conservador del síndrome del piriforme
Ejercicio terapéutico como base del tratamiento
El ejercicio terapéutico tiene como objetivo mejorar el control de la cadera, reducir la carga excesiva sobre el piriforme y favorecer una mejor tolerancia a las actividades diarias. En el abordaje conservador del síndrome del piriforme, resulta clave entender cómo se combinan el trabajo activo y las técnicas manuales, algo que desarrollamos con más detalle en nuestro artículo sobre el tratamiento del síndrome piramidal desde una perspectiva funcional y basada en la evidencia.
Terapia manual y terapia miofascial
La terapia manual y la terapia miofascial pueden utilizarse para mejorar la movilidad de los tejidos profundos del glúteo y disminuir la sensibilidad local. Su función es facilitar el movimiento y permitir una mejor respuesta al ejercicio.
Punción seca en el síndrome del piriforme
La punción seca puede ser útil en contextos donde existe un componente miofascial relevante, especialmente cuando se detectan puntos gatillo activos en el piriforme u otros rotadores profundos.
Papel de las ortesis y el control distal
Plantillas personalizadas y control de la cadena cinética
En algunos casos, las plantillas personalizadas o plantillas a medida pueden contribuir a mejorar la mecánica global del miembro inferior y reducir la carga proximal sobre la cadera.
Este enfoque se considera especialmente cuando se detectan alteraciones claras en el apoyo plantar que influyen en la rotación de la extremidad.
Prevención y evolución del síndrome del piriforme
¿Se puede prevenir el síndrome del piriforme?
Una adecuada gestión de la carga, el trabajo de control de la cadera y la atención a los hábitos posturales son claves para prevenir la aparición o recurrencia del cuadro.
Evolución a medio y largo plazo del síndrome del piriforme
Cuando se abordan los factores biomecánicos implicados, la evolución suele ser favorable. Ignorar estos factores puede conducir a la cronificación del dolor glúteo profundo.
Preguntas frecuentes
¿El síndrome del piriforme es lo mismo que ciática?
No exactamente. Aunque comparten síntomas, el origen no es lumbar sino glúteo.
¿Puede aparecer sin dolor lumbar?
Sí, es frecuente que no exista dolor en la espalda baja.
¿El reposo es necesario?
Generalmente no. Se prioriza la adaptación de la actividad y el movimiento controlado.
Conclusión
El síndrome del piriforme es una causa frecuente de dolor glúteo profundo con irradiación, estrechamente relacionada con la biomecánica de la cadera y la carga funcional. Comprender su origen permite diferenciarlo de otras patologías y orientar un tratamiento conservador eficaz.
Un abordaje basado en ejercicio terapéutico, análisis funcional y estrategias individualizadas ofrece una vía sólida para mejorar la función y reducir el dolor de forma sostenible.
Bibliografía
Martin HD, Reddy M, Gómez-Hoyos J.
Deep gluteal syndrome.
Journal of Hip Preservation Surgery. 2015;2(2):99–107.
DOI: 10.1093/jhps/hnv029
PMID: 27011826
PMCID: PMC4718497
👉 Link al estudio: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27011826/





