Marcha y artrosis de cadera: señales precoces y prevención

La relación entre la marcha y artrosis de cadera es un campo de investigación que ha experimentado un avance significativo en los últimos años, con hallazgos que tienen implicaciones profundas para la prevención precoz de la coxartrosis. Identificar las alteraciones biomecánicas de la marcha antes de que el daño articular sea irreversible abre una ventana de oportunidad terapéutica que podría cambiar radicalmente el pronóstico de muchos pacientes. Un estudio publicado en 2021 en Frontiers in Sports and Active Living por Lewis et al. demuestra que las personas con dolor de cadera preartrítico caminan con patrones de movimiento similares a los de los pacientes con artrosis de cadera establecida, sugiriendo que estas alteraciones biomecánicas pueden ser tanto factores de riesgo como indicadores precoces de la progresión hacia la coxartrosis.

Qué demuestra el estudio de Lewis et al.

El estudio de Lewis et al. (2021) comparó los patrones de movimiento de la cadera durante la marcha entre tres grupos: personas con artrosis de cadera establecida, personas con dolor de cadera preartrítico — definido como dolor de cadera sin evidencia radiológica de artrosis — y controles sanos sin dolor. Las variables analizadas incluían el rango de movimiento de la cadera en los tres planos del espacio, los momentos articulares y la potencia generada y absorbida por la cadera durante la marcha.

Los resultados mostraron que el grupo con dolor preartrítico presentaba alteraciones del patrón de marcha en la cadera que eran cualitativamente similares a las observadas en el grupo con artrosis establecida, aunque de menor magnitud. Específicamente, ambos grupos mostraron una reducción significativa de la extensión de cadera durante la marcha en comparación con los controles sanos, así como alteraciones en la rotación interna y la abducción durante la fase de apoyo.

La reducción de la extensión como señal de alarma

La reducción de la extensión de cadera durante la marcha es el hallazgo más consistente y clínicamente relevante del estudio de Lewis et al. En la marcha normal, la cadera alcanza una extensión de entre 10 y 20 grados en la fase de despegue, lo que permite una propulsión eficiente y una carga simétrica sobre la articulación. Cuando la extensión de cadera se reduce, el cuerpo compensa aumentando la extensión lumbar — contribuyendo a la hiperlordosis y al dolor lumbar — y reduciendo la longitud de zancada, lo que disminuye la eficiencia de la marcha y aumenta el consumo energético.

La presencia de esta reducción en personas con dolor preartrítico, antes de que exista daño cartilaginoso radiológicamente demostrable, sugiere que las alteraciones biomecánicas de la marcha y artrosis de cadera preceden al daño estructural y podrían actuar como factores causales en su desarrollo. Actuar sobre estas alteraciones en la fase preartrítica podría, en teoría, retrasar o prevenir la progresión hacia la artrosis establecida.

Marcha y artrosis de cadera: implicaciones para la evaluación clínica precoz

Los hallazgos de Lewis et al. tienen implicaciones directas para la evaluación clínica de pacientes con dolor de cadera de aparición insidiosa, especialmente en adultos jóvenes y de mediana edad que practican deporte o tienen trabajos físicamente exigentes. Un paciente que consulta por dolor en la ingle o en la cara lateral de la cadera sin alteraciones radiológicas significativas puede estar en la fase preartrítica descrita por Lewis et al., y la identificación de las alteraciones biomecánicas de la marcha en este momento puede orientar hacia una intervención terapéutica precoz que modifique el curso natural de la enfermedad.

La valoración de la extensión de cadera durante la marcha — mediante observación clínica o análisis instrumental — debería ser sistemática en cualquier paciente con dolor de cadera crónico o recurrente, independientemente de los hallazgos de imagen. Esta evaluación complementa la valoración del rango de movimiento en camilla y proporciona información funcionalmente más relevante sobre cómo la articulación trabaja durante las actividades de la vida diaria.

En Taller Humano, centro de fisioterapia en Madrid, el análisis de la marcha forma parte de la evaluación estándar del paciente con dolor de cadera, permitiendo identificar las alteraciones biomecánicas que preceden o acompañan a la patología articular. Puedes ampliar la información sobre el abordaje del dolor de cadera al caminar en nuestro artículo sobre dolor de cadera al caminar.

Marcha y artrosis de cadera: factores que limitan la extensión de cadera

La reducción de la extensión de cadera durante la marcha puede tener múltiples causas que deben identificarse y tratarse de forma específica. Entre las más frecuentes se encuentran el acortamiento del músculo psoas ilíaco, que ejerce una fuerza de flexión sobre la cadera que limita su extensión en la fase de despegue; la rigidez de la cápsula articular anterior, frecuente en los estados preartríticos; la debilidad del glúteo mayor, que es el motor principal de la extensión de cadera durante la propulsión; y el dolor articular o periarticular que inhibe reflejamente la activación de los extensores de cadera.

La identificación de cuál o cuáles de estos factores es el más relevante en cada paciente es fundamental para diseñar un programa de tratamiento eficaz y específico.

Tratamiento fisioterapéutico de las alteraciones de la marcha en la cadera

El abordaje fisioterapéutico de las alteraciones de la marcha y artrosis de cadera debe ser multimodal, actuando simultáneamente sobre la movilidad articular, la longitud muscular, la fuerza y el control motor de la cadera, y el patrón de marcha en sí mismo. En Taller Humano, tu centro de fisioterapia en Madrid, diseñamos programas de tratamiento individualizados que integran todas estas dimensiones dentro de un protocolo progresivo.

La terapia manual articular sobre la cadera es el componente que aborda directamente la rigidez capsular que limita la extensión. Las técnicas de tracción caudal y de movilización en extensión del fémur sobre el acetábulo restauran el movimiento articular perdido y reducen el dolor durante la marcha. La terapia miofascial sobre el psoas ilíaco, el recto femoral, el tensor de la fascia lata y la cápsula anterior de la cadera reduce la tensión que limita la extensión durante la fase de despegue. Cuando existen puntos gatillo activos en estos músculos, la punción seca puede ser una herramienta complementaria eficaz para desactivarlos y restaurar la longitud muscular necesaria para la extensión completa de cadera durante la marcha.

Ejercicio terapéutico para la extensión de cadera en la marcha

El ejercicio terapéutico orientado a mejorar la extensión de cadera durante la marcha debe incluir tanto el fortalecimiento del glúteo mayor como la reeducación del patrón de movimiento de la cadera en extensión durante actividades funcionales. Los ejercicios de hip thrust, el puente de glúteos en una pierna, el step-up con énfasis en la extensión de cadera en el despegue y los ejercicios de marcha con bandas elásticas que facilitan la extensión activa son los más eficaces para abordar el déficit de extensión documentado por Lewis et al.

La reeducación específica del patrón de marcha — aumentando conscientemente la extensión de cadera en la fase de despegue mediante retroalimentación del fisioterapeuta o biofeedback — completa el abordaje, consolidando los cambios obtenidos con los ejercicios analíticos en el gesto funcional de la marcha real. Si buscas un fisioterapeuta en Madrid especializado en biomecánica de la cadera y rehabilitación de la artrosis de cadera, en Taller Humano contamos con el equipo y la experiencia necesarios.

Biomecánica del pie y marcha en la artrosis de cadera

La relación entre la marcha y artrosis de cadera no puede entenderse de forma aislada del resto de la cadena cinética, y el pie juega un papel relevante en la determinación de las fuerzas que recibe la cadera durante la marcha. La pronación excesiva del pie, por ejemplo, genera una rotación interna de la tibia y el fémur que modifica la posición de la cabeza femoral en el acetábulo durante la fase de apoyo, aumentando la carga sobre determinadas zonas del cartílago articular y contribuyendo al desarrollo de la coxartrosis.

En Taller Humano, tu clínica de podología en Madrid, realizamos un estudio de la pisada completo que permite identificar las alteraciones biomecánicas del pie que contribuyen a la sobrecarga de la cadera durante la marcha. Cuando está indicado, la prescripción de plantillas personalizadas o plantillas a medida puede corregir la biomecánica del pie, reducir la rotación interna del miembro inferior y mejorar la distribución de cargas sobre la cadera durante la marcha. Si buscas un podólogo en Madrid especializado en biomecánica del pie y su relación con la patología de cadera, en Taller Humano encontrarás el abordaje más completo e integrado.

Preguntas frecuentes sobre marcha y artrosis de cadera

¿Cómo sé si mi dolor de cadera es preartrítico? El dolor de cadera preartrítico se manifiesta como dolor en la ingle o la cara lateral de la cadera, especialmente durante la marcha, el deporte o actividades que requieren flexión profunda, sin alteraciones radiológicas significativas en la radiografía simple. La resonancia magnética puede mostrar cambios en el cartílago o la presencia de impingement femoroacetabular que orientan hacia el diagnóstico. Un fisioterapeuta puede evaluar las alteraciones del patrón de marcha que el estudio de Lewis et al. identifica como señales precoces.

¿Se puede prevenir la artrosis de cadera modificando la marcha? La evidencia disponible, incluyendo el estudio de Lewis et al., sugiere que las alteraciones biomecánicas de la marcha pueden ser factores de riesgo para la progresión hacia la artrosis. Su corrección mediante fisioterapia podría retrasar o prevenir esta progresión, aunque se necesitan estudios longitudinales de mayor duración para confirmar esta hipótesis.

¿Cuánto tiempo tarda en mejorar el patrón de marcha con fisioterapia? Depende de la causa de la limitación de la extensión de cadera y de la cronicicidad del cuadro. Las restricciones de movilidad articular y los acortamientos musculares pueden mejorar de forma significativa en 6 a 12 semanas de tratamiento activo bien estructurado. La reeducación del patrón de marcha requiere un tiempo adicional para automatizar los nuevos patrones motores.

Conclusión

El estudio de Lewis et al. (2021) establece un vínculo claro entre las alteraciones de la marcha y artrosis de cadera, demostrando que las modificaciones del patrón de movimiento de la cadera durante la marcha aparecen ya en la fase preartrítica y podrían actuar como factores de riesgo para la progresión de la enfermedad. Un abordaje integral que combine terapia manual articular de la cadera, terapia miofascial, ejercicio terapéutico orientado a la restauración de la extensión de cadera, reeducación del patrón de marcha y valoración biomecánica del pie con estudio de la pisada y plantillas a medida cuando proceda es la estrategia más completa para preservar la salud articular de la cadera a largo plazo.

Bibliografía

Lewis CL, Halverstadt AL, Graber KA, Perkins Z, Keiser E, Belcher H, Khuu A, Loverro KL. Individuals With Pre-arthritic Hip Pain Walk With Hip Motion Alterations Common in Individuals With Hip OA. Front Sports Act Living. 2021 Aug 24;3:719097. doi: 10.3389/fspor.2021.719097. PMID: 34505057. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34505057/

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