El síndrome piramidal es una causa frecuente pero a menudo infradiagnosticada de dolor glúteo irradiado hacia la pierna. Se produce cuando el músculo piriforme comprime o irrita el nervio ciático, provocando dolor, debilidad o parestesia. Aunque sus síntomas pueden confundirse con una ciática lumbar clásica, su origen muscular requiere un enfoque terapéutico específico. En este artículo, basado en el trabajo de Brochado y Pereira (2024), analizamos las claves para su abordaje desde la fisioterapia actual.
¿Qué es el síndrome piramidal y por qué se produce?
El síndrome piramidal, también conocido como síndrome del músculo piriforme, implica la compresión del nervio ciático por este músculo profundo de la pelvis. A diferencia de las radiculopatías, su origen es miofascial y su diagnóstico clínico suele ser complejo.
Causas frecuentes del síndrome piramidal
- Sobrecargas por actividad física intensa o desequilibrada.
- Disfunciones posturales o biomecánicas (como una dismetría pélvica).
- Alteraciones en la marcha o en la mecánica de cadera.
- Traumatismos directos o caídas.
En consulta, este tipo de dolor se presenta a menudo en deportistas o personas con largas horas sentadas.
Síntomas característicos
- Dolor profundo en el glúteo que se irradia hacia la parte posterior del muslo.
- Sensación de hormigueo o parestesia.
- Molestias que aumentan al sentarse o al cruzar las piernas.
- Pruebas clínicas como el test de Freiberg o el test de Pace suelen ser positivos.
Abordaje terapéutico del síndrome piramidal
Evaluación clínica y diagnóstico diferencial
Un fisioterapeuta en Madrid especializado en disfunciones musculares debe realizar un diagnóstico clínico cuidadoso para diferenciar el síndrome piramidal de una ciática de origen lumbar. Esto implica:
- Valoración de la movilidad de cadera y pelvis.
- Palpación profunda del músculo piriforme.
- Evaluación neurológica funcional del ciático.
Además, en nuestra consulta combinamos el estudio de la pisada y el análisis dinámico para detectar alteraciones biomecánicas que puedan estar favoreciendo la irritación del nervio.
Descubre cómo el ejercicio terapéutico ayuda a recuperar la movilidad
Tratamiento activo y técnicas complementarias
El tratamiento del síndrome piramidal debe centrarse en:
- Terapia manual para liberar tensiones en la musculatura glútea y rotadores profundos.
- Terapia miofascial con técnicas como la presión mantenida o el estiramiento asistido.
- Punción seca dirigida al músculo piriforme y sinergistas para desactivar puntos gatillo.
- Ejercicio terapéutico para reequilibrar la musculatura pélvica y restaurar el patrón de movimiento.
¿Qué papel juegan la postura y la pisada en el síndrome piramidal?
Influencia de la biomecánica sobre el piriforme
Alteraciones como una mala alineación del eje pelvis-cadera-pie pueden aumentar la carga sobre el músculo piriforme. En estos casos, es fundamental un enfoque preventivo desde la podología en Madrid, que valore el uso de plantillas personalizadas para corregir la base de apoyo.
Prevención y mantenimiento
- Educación postural en la vida diaria.
- Activación de glúteo medio e inferior para estabilizar la pelvis.
- Control de cargas en entrenamiento, especialmente en deportes como running o ciclismo.
Preguntas frecuentes
¿El síndrome piramidal siempre implica ciática?
No necesariamente. Puede haber dolor localizado sin irradiación, o una irradiación leve que no afecta la función nerviosa como en las radiculopatías.
¿Cuánto dura la recuperación?
Con tratamiento adecuado, los síntomas suelen mejorar en pocas semanas. En casos crónicos, se requiere un seguimiento más prolongado.
¿Las plantillas a medida ayudan en el síndrome piramidal?
En ciertos casos sí. Cuando hay alteraciones biomecánicas que condicionan la postura, pueden ser útiles para reducir cargas compensatorias sobre el piriforme.
Conclusión
El síndrome piramidal es una causa común de dolor glúteo irradiado que puede confundirse con ciática. Su abordaje debe ser preciso, combinando diagnóstico clínico, terapia manual, punción seca y ejercicio terapéutico personalizado. La detección de alteraciones biomecánicas mediante el estudio de la pisada y el uso de plantillas personalizadas puede resultar clave en su tratamiento y prevención. Si sientes molestias similares, consulta con un fisioterapeuta en Madrid especializado para un tratamiento adecuado y eficaz.
Bibliografía
Brochado, J. F., & Pereira, J. (2024). Behind the Pain: Understanding and Treating Piriformis Syndrome. Cureus, 16. DOI: 10.7759/cureus.70750





