La tendinopatía del poplíteo es una de las causas de dolor posterolateral de rodilla menos conocidas y, al mismo tiempo, más infradiagnosticadas en la práctica clínica. Su localización anatómica profunda, la inespecificidad de los síntomas iniciales y la facilidad con la que se confunde con otras patologías de rodilla hacen que muchos pacientes tarden meses en recibir un diagnóstico preciso. Una revisión publicada en 2023 en la revista Orthopedics por Farrell et al. ofrece una actualización completa sobre las lesiones del tendón poplíteo, su clasificación, diagnóstico y opciones de tratamiento, aportando un marco clínico muy útil para los profesionales del movimiento y la rehabilitación.
Tendinopatía del poplíteo: anatomía y función del músculo
El poplíteo es un músculo pequeño pero funcionalmente esencial situado en la región posterolateral de la rodilla. Se origina en el cóndilo femoral lateral y se inserta en la superficie posterior de la tibia, con una porción tendinosa que discurre por el hiato poplíteo, una hendidura en la cápsula articular lateral. Su función principal es la rotación interna de la tibia durante la flexión de rodilla, lo que le convierte en un estabilizador dinámico clave del compartimento posterolateral.
Además de su papel rotatorio, el poplíteo actúa como estabilizador frente a fuerzas de varo y a la traslación posterior de la tibia, colaborando estrechamente con el ligamento cruzado posterior y los ligamentos posterolaterales. Esta posición estratégica explica por qué su lesión puede generar no solo tendinopatía del poplíteo, sino también sensación de inestabilidad y alteraciones en la mecánica global de la rodilla.
Tendinopatía del poplíteo: mecanismos de lesión más frecuentes
Según la revisión de Farrell et al. (2023), las lesiones del tendón poplíteo pueden clasificarse en agudas y crónicas. Las lesiones agudas suelen producirse por traumatismos directos en la región posterolateral de la rodilla, hiperextensión forzada o movimientos bruscos de rotación, frecuentes en deportes de contacto, esquí o carreras de montaña con descensos pronunciados. Las lesiones crónicas, en cambio, tienen un origen más insidioso y están asociadas a sobrecargas repetitivas, especialmente en corredores de fondo y ciclistas.
En los corredores, la tendinopatía del poplíteo suele aparecer en descensos prolongados, cuando la rodilla trabaja en semiflexión bajo carga excéntrica elevada. Esta situación genera una tensión repetitiva sobre el tendón que, sin el descanso y la recuperación adecuados, puede derivar en una tendinopatía crónica de difícil resolución.
Diagnóstico y tratamiento conservador de la tendinopatía del poplíteo
El diagnóstico requiere una combinación de exploración clínica precisa e imagen. La palpación del tendón en el interlínea posterolateral, la reproducción del dolor con la maniobra de Garrick o con la resistencia a la rotación interna tibial en semiflexión son hallazgos orientativos. La ecografía musculoesquelética y la resonancia magnética permiten confirmar el diagnóstico, identificar el grado de lesión y descartar afectación de estructuras vecinas como el ligamento colateral lateral o el complejo arcuato.
El tratamiento conservador es la primera línea de actuación en la mayoría de los casos. Farrell et al. destacan que el abordaje debe incluir una fase inicial de control del dolor y la inflamación, seguida de una progresión hacia el ejercicio terapéutico específico orientado a la recuperación de la función del músculo poplíteo y la estabilidad posterolateral de la rodilla.
Tratamiento conservador del poplíteo: fases y objetivos
En Taller Humano, centro de fisioterapia en Madrid, estructuramos el tratamiento de la tendinopatía del poplíteo en fases progresivas:
- Fase aguda: control del dolor mediante terapia manual, crioterapia y descarga relativa de la actividad agravante. En esta fase, la terapia miofascial aplicada sobre la musculatura isquiotibial, gemelos y el propio poplíteo permite reducir la tensión compensatoria y facilitar la recuperación tisular.
- Fase subaguda: inicio del ejercicio terapéutico con activación excéntrica progresiva del poplíteo, trabajo de propiocepción y estabilización de la rodilla en cadena cerrada.
- Fase funcional: reintroducción progresiva de la actividad deportiva con ejercicios específicos del gesto deportivo, control neuromuscular avanzado y trabajo de fuerza en rangos completos.
Cuando existe un componente miofascial relevante con puntos gatillo activos en el poplíteo, isquiotibiales o gemelo interno, la punción seca puede ser una herramienta complementaria muy eficaz para reducir el dolor local y facilitar la progresión en el programa de ejercicio. Si quieres conocer más sobre cómo los desequilibrios musculares influyen en la salud de la rodilla, te recomendamos nuestro artículo sobre desequilibrio muscular de rodilla.
Inestabilidad de rodilla por tendinopatía del poplíteo: un problema subestimado
Uno de los aspectos más relevantes de la revisión de Farrell et al. es el énfasis en la inestabilidad de rodilla como consecuencia funcional frecuentemente ignorada de la tendinopatía del poplíteo. Dado que el poplíteo forma parte del complejo posterolateral de la rodilla junto con el ligamento popliteofibular y el tendón del bíceps femoral, su lesión puede comprometer de forma significativa la estabilidad rotacional de la articulación.
Esta inestabilidad se manifiesta especialmente durante actividades que implican cambios de dirección, descensos o apoyo monopodal, y puede perpetuarse si el tratamiento se centra exclusivamente en el alivio del dolor sin abordar la recuperación funcional completa del complejo posterolateral. Por eso, el ejercicio terapéutico orientado a la estabilización dinámica es imprescindible en cualquier protocolo de rehabilitación de estas lesiones.
Tendinopatía del poplíteo y biomecánica del pie: una relación que no hay que ignorar
Un factor que con frecuencia contribuye tanto a la aparición como a la recurrencia de la tendinopatía del poplíteo es la biomecánica del pie y el tobillo. La pronación excesiva del pie genera una rotación interna de la tibia que aumenta la tensión sobre el poplíteo durante la marcha y la carrera. Del mismo modo, un apoyo plantar asimétrico puede modificar la distribución de cargas en la rodilla y sobrecargar el compartimento posterolateral de forma crónica.
En Taller Humano, tu clínica de podología en Madrid, realizamos un estudio de la pisada dinámico y estático que permite identificar estos factores biomecánicos. Cuando está indicado, la prescripción de plantillas personalizadas o plantillas a medida puede corregir la mecánica del pie y reducir significativamente la carga sobre el tendón poplíteo, contribuyendo tanto a la recuperación como a la prevención de recaídas. Si buscas un podólogo en Madrid especializado en biomecánica deportiva, en Taller Humano encontrarás un equipo con amplia experiencia en patología de rodilla asociada a alteraciones del apoyo plantar.
Preguntas frecuentes sobre la tendinopatía del poplíteo
¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse una lesión del tendón poplíteo? Depende del grado de lesión y de la constancia con el tratamiento. Las tendinopatías crónicas pueden requerir entre 8 y 16 semanas de tratamiento activo antes de la reincorporación completa a la actividad deportiva. Las lesiones agudas de bajo grado suelen resolverse antes, en torno a las 4-6 semanas.
¿Se puede seguir entrenando con tendinopatía del poplíteo? En general, se recomienda modificar la actividad para evitar los gestos que reproducen el dolor, especialmente los descensos y los cambios de dirección bruscos. El ejercicio terapéutico supervisado debe sustituir al entrenamiento habitual durante la fase de recuperación.
¿Cuándo está indicada la cirugía? Según Farrell et al., la cirugía se reserva para casos de rotura completa del tendón, inestabilidad posterolateral grave o fracaso del tratamiento conservador prolongado. En la gran mayoría de los casos, el abordaje conservador bien estructurado es suficiente para la recuperación completa.
¿El fisioterapeuta puede tratar esta lesión sin derivación médica? Sí, aunque es recomendable contar con un diagnóstico por imagen para confirmar el grado de lesión y descartar afectación de otras estructuras. En Taller Humano, tu centro de fisioterapia en Madrid, trabajamos en coordinación con médicos deportivos y traumatólogos cuando el caso lo requiere.
Conclusión
Las lesiones del tendón poplíteo son una causa relevante de dolor posterolateral e inestabilidad de rodilla que requiere un diagnóstico preciso y un tratamiento conservador bien estructurado. La revisión de Farrell et al. (2023) subraya la importancia de abordar la tendinopatía del poplíteo de forma integral, combinando terapia manual, terapia miofascial, ejercicio terapéutico progresivo y, cuando proceda, valoración biomecánica del pie con estudio de la pisada y plantillas a medida. Actuar sobre todos estos factores de forma coordinada es la mejor garantía para una recuperación completa y duradera.
Bibliografía
Farrell C, Kiel J, Seemann L, Pujalte GGA. Popliteus Tendon Injuries. Orthopedics. 2023 Jul-Aug;46(4):e193-e198. doi: 10.3928/01477447-20220719-10. PMID: 35876776. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35876776/





