Terapia miofascial para el dolor: ¿mejor que la diatermia?

El tratamiento del dolor musculoesquelético ha evolucionado en los últimos años gracias a las investigaciones clínicas que comparan técnicas tradicionales con nuevas tecnologías. Un ejemplo destacado es el estudio de Dinçer et al. (2024), que evalúa la eficacia de la terapia miofascial para el dolor en comparación con la diatermia de tipo capacitiva-resistiva en personas con dolor muscular de origen miofascial. Los resultados refuerzan el valor de las técnicas manuales bien aplicadas por fisioterapeutas especializados.

¿Qué es la terapia miofascial y para qué sirve?

La terapia miofascial es una intervención manual dirigida a liberar restricciones en el tejido fascial, mejorar la movilidad y reducir el dolor. Está especialmente indicada en el tratamiento de los puntos gatillo miofasciales, zonas hiperirritables que generan dolor local o referido. Su uso está ampliamente extendido en centros de fisioterapia en Madrid, donde se combina con técnicas como la punción seca, el ejercicio terapéutico o la educación en control motor.

Puntos gatillo y dolor muscular

Los puntos gatillo pueden aparecer por sobreuso, descompensaciones posturales o estrés emocional. Su activación genera dolor profundo, disfunción motora y restricciones articulares, lo que hace que el tratamiento físico se vuelva imprescindible.

Diatermia vs terapia manual: resultados del estudio

El estudio de Dinçer y colaboradores comparó los efectos de la diatermia con la terapia miofascial para el dolor en una muestra con síndrome de dolor miofascial. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno recibió tratamiento mediante diatermia y otro exclusivamente terapia miofascial manual.

Principales hallazgos:

  • Ambos grupos mejoraron en intensidad del dolor.
  • El grupo de terapia miofascial mostró mejores resultados en la reducción del dolor a largo plazo.
  • También se observó mayor mejoría funcional y de movilidad.

Estos datos consolidan el valor de la intervención manual, especialmente en el abordaje personalizado que puede ofrecer un fisioterapeuta en Madrid con experiencia en técnicas manuales.

¿Cuándo está indicada la terapia miofascial para el dolor?

Indicaciones clínicas frecuentes de la terapia miofascial para el dolor:

  • Dolores musculares persistentes sin causa estructural clara.
  • Síndrome de dolor miofascial en cuello, espalda o pelvis.
  • Tendinopatías asociadas a disfunción miofascial.
  • Dolores relacionados con posturas mantenidas o sobrecarga.

La terapia miofascial para el dolor no debe entenderse como una técnica aislada, sino como parte de un enfoque global que puede incluir terapia manual, punción seca y ejercicio terapéutico, ajustado a cada caso clínico.

¿Y la diatermia? ¿Tiene sentido utilizarla?

La diatermia capacitiva-resistiva genera un efecto térmico profundo mediante corriente de alta frecuencia. Puede ser útil en fases subagudas o como complemento para mejorar la extensibilidad del tejido, pero sus resultados aislados parecen menos eficaces frente al abordaje manual basado en el tejido miofascial.

En nuestro enfoque en Taller Humano, priorizamos la intervención activa y específica del terapeuta, reservando herramientas como la diatermia para casos puntuales donde su uso esté claramente justificado. Puedes conocer más sobre cómo integramos estas herramientas en nuestro trabajo clínico visitando este artículo sobre dolor lumbar y estrés en fisioterapia.

Combinación con otras técnicas

Una buena praxis en fisioterapia no se basa en técnicas milagrosas, sino en la integración razonada de herramientas. La punción seca, por ejemplo, es especialmente eficaz cuando se identifica un punto gatillo activo con dolor irradiado. Por su parte, el ejercicio terapéutico permite consolidar los efectos de la terapia y reeducar el movimiento.

Además, el análisis de la biomecánica, como en un estudio de la pisada, o la valoración del control motor puede ser necesario cuando el origen del dolor está relacionado con alteraciones funcionales persistentes.

Conclusión

La terapia miofascial para el dolor sigue demostrando su eficacia frente a técnicas tecnológicas como la diatermia. En el contexto adecuado y con una ejecución precisa, es una herramienta fundamental dentro del arsenal terapéutico del fisioterapeuta moderno. Si experimentas dolor muscular persistente, los tratamientos manuales basados en evidencia pueden marcar la diferencia.


Bibliografía

Dinçer Ş, Devran S, Savaş EÇ, Pasin Ö, Bayraktar B. Efficacy of capacitive-resistive therapy on the treatment of myofascial pain – A randomized control trial. J Bodyw Mov Ther. 2024;38:86–91. doi: 10.1016/j.jbmt.2023.09.010

Más temas relacionados