Lesiones en nadadores competitivos: causas y prevención

Las lesiones en nadadores competitivos son más frecuentes de lo que habitualmente se percibe en un deporte considerado de bajo impacto. La natación exige miles de ciclos de movimiento repetitivo por sesión de entrenamiento, con cargas acumulativas sobre hombros, codos, rodillas y columna que, sin una adecuada gestión de la carga y un abordaje preventivo específico, derivan en lesiones por sobrecarga de difícil resolución. Un estudio epidemiológico publicado en 2023 en Healthcare por Li et al. analizó la distribución y prevalencia del dolor de codo en nadadores de élite, aportando datos relevantes sobre la carga lesional en este deporte y abriendo la puerta a una reflexión más amplia sobre las lesiones musculoesqueléticas en deportistas acuáticos.

Lesiones en nadadores competitivos: epidemiología y zonas más afectadas

El estudio de Li et al. (2023) se centró específicamente en el dolor de codo en nadadores de élite de la región de Tianjin (China), una localización que hasta entonces había recibido poca atención en la literatura científica sobre lesiones en natación. Los resultados mostraron una prevalencia significativa de dolor de codo en esta población, con patrones de distribución relacionados con el estilo de nado predominante y el volumen de entrenamiento semanal.

Aunque el hombro sigue siendo la región anatómica más frecuentemente afectada en las lesiones en nadadores competitivos, el codo representa una zona de sobrecarga relevante, especialmente en estilos como la braza, donde la fase de tracción somete el compartimento medial del codo a fuerzas de valgo repetitivas que pueden comprometer el ligamento colateral cubital y los tendones flexores del antebrazo. En mariposa y crol, la extensión repetitiva del codo durante la fase de recuperación puede generar un síndrome de impingement posterior o una epicondilitis lateral por sobreuso.

Lesiones en nadadores competitivos según el estilo de nado

La distribución de las lesiones en nadadores competitivos varía de forma característica según el estilo predominante de entrenamiento y competición:

  • Crol y mariposa: el hombro del nadador es la lesión más frecuente, con afectación del manguito rotador, la bursa subacromial y el tendón del bíceps por el conflicto subacromial repetitivo durante la fase de entrada de la mano al agua. El codo puede afectarse por tendinopatía del tríceps o síndrome de impingement posterior.
  • Braza: las rodillas son la región más vulnerable, con prevalencia elevada del síndrome de la rodilla del nadador de braza, que implica la afectación del ligamento colateral medial y la pata de ganso por las fuerzas de valgo repetitivas durante la patada. El codo y la muñeca también pueden verse comprometidos por las fuerzas de tracción en la fase de brazada.
  • Espalda: el hombro y la columna lumbar son las zonas más frecuentemente afectadas, con sobrecarga de la musculatura rotadora del hombro y los extensores lumbares durante el giro del cuerpo.

Lesiones en nadadores competitivos: factores de riesgo y carga de entrenamiento

Uno de los mensajes más relevantes del estudio de Li et al. es la relación entre el volumen de entrenamiento y la prevalencia de lesiones. Los nadadores de élite pueden acumular entre 60.000 y 80.000 metros semanales en el agua, con miles de ciclos de movimiento repetitivo que generan una carga acumulativa enorme sobre las estructuras musculoesqueléticas. Esta realidad convierte la gestión de la carga de entrenamiento en el factor preventivo más importante en las lesiones en nadadores competitivos.

Otros factores de riesgo identificados en la literatura incluyen la técnica deficiente de nado, el uso excesivo de paletas y pull buoy sin la base de fuerza adecuada, la debilidad de la musculatura estabilizadora de la escápula y el core, y la falta de trabajo de movilidad específica fuera del agua. La combinación de estos factores con un volumen elevado de entrenamiento es la receta más habitual para el desarrollo de lesiones por sobrecarga crónica.

Prevención de lesiones en nadadores: el papel del trabajo en seco

La prevención de las lesiones en nadadores competitivos no puede limitarse a la gestión del volumen en el agua. El trabajo en seco, entendido como el conjunto de ejercicios de fuerza, movilidad, propiocepción y control neuromuscular realizados fuera de la piscina, es un componente esencial de cualquier programa preventivo moderno en natación.

En Taller Humano, centro de fisioterapia en Madrid, diseñamos programas de ejercicio terapéutico específicos para nadadores que incluyen fortalecimiento de la musculatura estabilizadora de la escápula, rotadores externos del hombro, core y musculatura glútea, con el objetivo de compensar los desequilibrios musculares que genera el entrenamiento en el agua y reducir el riesgo de lesión. La natación comparte con el triatlón una alta exigencia sobre las estructuras del hombro y la columna; si te interesa conocer el perfil lesional de los deportes de resistencia, puedes consultar nuestro artículo sobre lesiones frecuentes en triatlón.

Tratamiento de las lesiones en nadadores competitivos

Cuando la lesión ya está presente, el abordaje terapéutico de las lesiones en nadadores competitivos debe combinar el tratamiento de la estructura afectada con la identificación y corrección de los factores que la han generado. En Taller Humano, tu centro de fisioterapia en Madrid, aplicamos un protocolo integral que integra terapia manual articular y de tejidos blandos, terapia miofascial sobre la musculatura sobresolicitada y ejercicio terapéutico progresivo orientado al retorno seguro al entrenamiento.

La terapia miofascial es especialmente relevante en el nadador, ya que la tensión acumulada en grupos musculares como el pectoral menor, el dorsal ancho, el supraespinoso o los flexores del codo genera desequilibrios posturales y alteraciones de la cinemática articular que perpetúan la lesión. Cuando existen puntos gatillo activos en estos músculos, la punción seca puede ser una herramienta complementaria muy eficaz para reducir el dolor y restaurar la longitud muscular de forma rápida.

Terapia manual y recuperación del nadador lesionado

La terapia manual en el nadador lesionado debe abordar tanto la articulación afectada como las restricciones de movilidad que han podido contribuir a la lesión. En el caso del hombro del nadador, la restricción de la rotación interna glenohumeral y la rigidez de la cápsula posterior son hallazgos frecuentes que deben tratarse de forma específica para restaurar la cinemática normal durante el nado. En el codo del nadador de braza, la movilización de la articulación humerorradial y el tratamiento de los tejidos blandos del compartimento medial son intervenciones prioritarias.

En Taller Humano, trabajamos de forma coordinada con entrenadores y preparadores físicos para garantizar que la reincorporación al entrenamiento se realice de forma progresiva y segura, adaptando el volumen e intensidad en el agua a la evolución clínica del deportista.

Preguntas frecuentes sobre las lesiones en nadadores competitivos

¿El hombro del nadador siempre requiere cirugía? No. La gran mayoría de los casos de hombro del nadador responden favorablemente al tratamiento conservador, que incluye fisioterapia, ejercicio terapéutico y modificación de la carga de entrenamiento. La cirugía se reserva para los casos con lesión estructural significativa del manguito rotador o fracaso del tratamiento conservador prolongado.

¿Puede un nadador entrenar mientras se recupera de una lesión? En muchos casos sí, con las modificaciones adecuadas. La sustitución temporal de los estilos dolorosos por otros menos agravantes, la reducción del volumen de tracción y el trabajo técnico sin carga son estrategias que permiten mantener el entrenamiento durante la recuperación.

¿La biomecánica del pie influye en las lesiones del nadador? En la natación, el papel del pie es diferente al de los deportes terrestres, pero las alteraciones morfológicas del pie pueden influir en la eficacia de la patada y en la sobrecarga sobre rodillas y tobillos. En Taller Humano, tu clínica de podología en Madrid, realizamos un estudio de la pisada que permite identificar factores morfológicos relevantes. Cuando está indicado, las plantillas personalizadas o plantillas a medida pueden mejorar la función del pie en el contexto del entrenamiento en seco y la biomecánica general del deportista. Si buscas un podólogo en Madrid con experiencia en deporte, en Taller Humano encontrarás el abordaje que necesitas.

¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse el hombro del nadador? Depende del grado de afectación. Las tendinopatías leves pueden resolverse en 4 a 8 semanas con tratamiento adecuado, mientras que las lesiones más severas del manguito rotador pueden requerir varios meses de rehabilitación antes del retorno completo al entrenamiento.

Conclusión

Las lesiones en nadadores competitivos son una realidad frecuente y multifactorial que requiere un abordaje preventivo y terapéutico integral. El estudio de Li et al. (2023) pone de relieve que el codo es una zona de sobrecarga relevante en este deporte, frecuentemente subestimada frente a la mayor visibilidad del hombro del nadador. Un protocolo que combine terapia manual, terapia miofascial, punción seca cuando esté indicada y ejercicio terapéutico progresivo, junto con una gestión adecuada de la carga de entrenamiento, es la mejor estrategia para mantener al nadador competitivo sano y en el agua.

Bibliografía

Li W, Hadizadeh M, Yusof A, Naharudin MN. Distribution and Prevalence of Elbow Pain (EP) in Elite Swimmers in Tianjin, China-A Regional Epidemiological Study. Healthcare (Basel). 2023 Sep 22;11(19):2612. doi: 10.3390/healthcare11192612. PMID: 37830649. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37830649/

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