La parálisis del nervio peroneo es la neuropatía compresiva más frecuente del miembro inferior, y sin embargo sigue siendo una de las entidades más infradiagnosticadas en la consulta de fisioterapia y neurología. Su manifestación más característica, el pie caído, genera una alteración del patrón de marcha que aumenta significativamente el riesgo de caídas y compromete de forma notable la autonomía y la calidad de vida del paciente. Una revisión publicada en 2022 en International Orthopaedics por Capodici et al. ofrece una visión actualizada y sistemática sobre la disfunción del nervio peroneo común y su relación con las caídas, aportando un marco clínico muy útil para los profesionales que abordan esta patología desde la fisioterapia y la rehabilitación.
Parálisis del nervio peroneo: anatomía y punto de vulnerabilidad
El nervio peroneo común, también denominado nervio ciático poplíteo externo, es una rama del nervio ciático que se separa de este a nivel del hueco poplíteo y rodea la cabeza del peroné antes de dividirse en sus ramas superficial y profunda. Este trayecto periférico alrededor de la cabeza del peroné constituye el punto de mayor vulnerabilidad del nervio, ya que en este tramo discurre de forma superficial, con escasa protección de tejidos blandos, y está expuesto a compresiones externas, traumatismos directos y estiramiento durante los movimientos de inversión forzada del tobillo.
Según Capodici et al. (2022), la parálisis del nervio peroneo en este punto genera una pérdida de la función motora de la musculatura dorsiflexora y eversora del pie, con la consiguiente aparición del pie caído, y una alteración sensitiva en el dorso del pie y la cara anterolateral de la pierna. La rama profunda controla la dorsiflexión del tobillo y los dedos, mientras que la rama superficial inerva los músculos peroneos y la sensibilidad del dorso del pie, lo que explica la variabilidad clínica de la presentación según el nivel y la extensión de la lesión.
Causas más frecuentes
La revisión de Capodici et al. describe una amplia variedad de causas de parálisis del nervio peroneo, que pueden clasificarse en traumáticas, compresivas y sistémicas. Entre las causas traumáticas destacan las fracturas de la cabeza del peroné, los esguinces graves de tobillo con inversión forzada, las luxaciones de rodilla y los traumatismos directos sobre la cara lateral de la rodilla, frecuentes en deportes de contacto.
Las causas compresivas son especialmente relevantes desde el punto de vista preventivo, ya que muchas de ellas son evitables. La compresión prolongada sobre la cabeza del peroné durante el sueño en posición lateral, el uso de yesos o vendajes demasiado ajustados, el cruzar las piernas de forma habitual y el encamamiento prolongado son situaciones que pueden generar una parálisis del nervio peroneo por isquemia nerviosa. La pérdida de peso significativa, que reduce el tejido adiposo que protege el nervio en su trayecto superficial, es otro factor de riesgo frecuentemente subestimado.
Parálisis del nervio peroneo y riesgo de caídas
Uno de los aspectos más relevantes de la revisión de Capodici et al. es el análisis sistemático de la relación entre la parálisis del nervio peroneo y el riesgo de caídas. El pie caído, consecuencia directa de la pérdida de la dorsiflexión activa del tobillo, genera una alteración del patrón de marcha caracterizada por la elevación exagerada de la rodilla durante la fase de balanceo (marcha en steppage) para evitar que la punta del pie arrastre con el suelo. Este patrón compensatorio aumenta el consumo energético durante la marcha, reduce la velocidad y la estabilidad, y predispone a las caídas especialmente en superficies irregulares, escaleras y situaciones de distracción cognitiva.
Los autores subrayan que la evaluación del riesgo de caídas debe formar parte sistemática de la valoración del paciente con parálisis del nervio peroneo, especialmente en personas mayores o con patologías asociadas que comprometan el equilibrio. La identificación precoz de este riesgo permite implementar medidas preventivas específicas, tanto desde el punto de vista del tratamiento rehabilitador como de las adaptaciones del entorno y el calzado.
Parálisis del nervio peroneo: diagnóstico clínico y electrofisiológico
El diagnóstico de la parálisis del nervio peroneo se basa en la combinación de la exploración clínica y los estudios electrofisiológicos. En la exploración, la debilidad o ausencia de la dorsiflexión activa del tobillo, la imposibilidad de elevar la punta del pie durante la marcha y la hipoestesia en el dorso del pie y la cara anterolateral de la pierna son los hallazgos más característicos. La palpación sobre la cabeza del peroné puede reproducir las parestesias distales cuando existe compresión activa del nervio.
La electromiografía y los estudios de conducción nerviosa son imprescindibles para confirmar el diagnóstico, localizar el nivel de la lesión, determinar si el daño es axonal o desmielinizante y establecer un pronóstico de recuperación. La ecografía nerviosa de alta resolución es una técnica complementaria de creciente utilidad que permite visualizar directamente el nervio, identificar el punto de compresión y descartar causas estructurales como tumores o gangliones.
Tratamiento de la parálisis del nervio peroneo en fisioterapia
El tratamiento de la parálisis del nervio peroneo depende de la causa, el grado de lesión y el tiempo de evolución, pero en todos los casos la fisioterapia juega un papel central tanto en la recuperación de la función nerviosa como en la prevención de las complicaciones secundarias. En Taller Humano, centro de fisioterapia en Madrid, abordamos esta patología con un protocolo integral que combina terapia manual, ejercicio terapéutico y manejo ortopédico del pie caído.
La terapia manual neurológica, que incluye técnicas de movilización del nervio peroneo a lo largo de su trayecto, es una intervención con evidencia creciente para facilitar la recuperación de la conducción nerviosa y reducir la sensibilización del tejido neural. Estas técnicas deben aplicarse con gran suavidad, especialmente en fases agudas, para no generar tensión adicional sobre un nervio ya comprometido.
Ejercicio terapéutico y manejo ortopédico
El ejercicio terapéutico en la parálisis del nervio peroneo debe abordar simultáneamente la recuperación de la función motora deficitaria y el mantenimiento de la función muscular compensatoria. Los ejercicios de facilitación de la dorsiflexión activa, la estimulación eléctrica neuromuscular para mantener el trofismo de la musculatura denervada y el trabajo propioceptivo del tobillo son componentes esenciales del programa de rehabilitación.
Mientras persiste el déficit de dorsiflexión, el manejo ortopédico del pie caído es fundamental para mantener la funcionalidad durante la marcha y prevenir las caídas. En Taller Humano, tu clínica de podología en Madrid, realizamos un estudio de la pisada completo que permite evaluar el patrón de marcha alterado por la parálisis del nervio peroneo y diseñar la solución ortopédica más adecuada. Las plantillas personalizadas con control de la pronación y las órtesis tobillo-pie (AFO) a medida son herramientas fundamentales para compensar el déficit motor, mejorar la seguridad durante la marcha y reducir el riesgo de caídas. Si buscas un podólogo en Madrid con experiencia en patología neurológica del pie, en Taller Humano encontrarás el abordaje más completo y actualizado.
La terapia miofascial sobre la musculatura de la pierna tiene también un papel relevante en el tratamiento de la parálisis del nervio peroneo. La tensión compensatoria que desarrollan el tibial anterior, los peroneos y los gemelos en respuesta al desequilibrio muscular generado por la parálisis puede tratarse eficazmente mediante técnicas de liberación miofascial y, cuando existen puntos gatillo activos, mediante punción seca.
La región lateral de la rodilla y la cabeza del peroné son zonas frecuentemente relacionadas con la patología del compartimento posterolateral; si te interesa conocer más sobre otras estructuras de esta región, puedes consultar nuestro artículo sobre tendinopatía del poplíteo.
Preguntas frecuentes sobre la parálisis del nervio peroneo
¿La parálisis del nervio peroneo siempre produce pie caído? No siempre. Cuando la lesión afecta solo a la rama superficial, el déficit motor principal es la eversión del pie, con escasa afectación de la dorsiflexión. Solo cuando la lesión compromete la rama profunda o el tronco común aparece el pie caído característico.
¿Puede recuperarse completamente la parálisis del nervio peroneo? Depende del grado de lesión. Las neuropraxias, en las que solo hay bloqueo de la conducción sin daño axonal, se recuperan habitualmente de forma completa en semanas o meses. Las axonotmesis, con daño axonal pero endoneuro intacto, pueden recuperarse parcialmente a lo largo de meses o años. Las neurotmesis, con sección completa del nervio, tienen un pronóstico más reservado y pueden requerir cirugía.
¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse el pie caído por parálisis del nervio peroneo? En los casos de neuropraxia por compresión, la recuperación puede producirse en semanas tras eliminar la causa compresiva. En los casos de daño axonal, la regeneración nerviosa avanza a una velocidad aproximada de 1 mm por día, por lo que la recuperación completa puede requerir varios meses.
¿Se puede prevenir la parálisis del nervio peroneo? Sí, en muchos casos. Evitar la compresión prolongada sobre la cabeza del peroné, no cruzar las piernas de forma habitual, vigilar el ajuste de yesos y vendajes y mantener un peso adecuado son medidas preventivas eficaces. Si buscas un fisioterapeuta en Madrid que te ayude a identificar y corregir los factores de riesgo, en Taller Humano contamos con el equipo necesario.
Conclusión
La parálisis del nervio peroneo es una neuropatía frecuente y potencialmente incapacitante que requiere un diagnóstico precoz y un abordaje terapéutico integral. La revisión de Capodici et al. (2022) subraya la importancia de evaluar sistemáticamente el riesgo de caídas en estos pacientes y de implementar medidas rehabilitadoras y ortopédicas específicas para minimizar este riesgo. Un tratamiento que combine terapia manual neurológica, terapia miofascial, ejercicio terapéutico progresivo, estudio de la pisada y plantillas a medida cuando proceda es la estrategia más completa para acompañar al paciente en su recuperación y mantener su autonomía durante el proceso.
Bibliografía
Capodici A, Hagert E, Darrach H, Curtin C. An overview of common peroneal nerve dysfunction and systematic assessment of its relation to falls. Int Orthop. 2022 Dec;46(12):2757-2763. doi: 10.1007/s00264-022-05593-w. PMID: 36169699. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36169699/





