La pérdida de rotación interna glenohumeral en deportistas que realizan gestos repetitivos por encima de la cabeza es uno de los hallazgos clínicos más consistentes y al mismo tiempo más relevantes desde el punto de vista preventivo en la medicina deportiva. El déficit de rotación interna glenohumeral, conocido por sus siglas en inglés como GIRD, es la reducción de la rotación interna del hombro dominante respecto al no dominante que se desarrolla de forma progresiva en nadadores, lanzadores, jugadores de pádel, tenis y voleibolistas como consecuencia de las adaptaciones estructurales que el gesto repetitivo de lanzamiento o de golpeo overhead genera en la cápsula posterior y en la musculatura periarticular. Una revisión publicada en 2024 en el Journal of Bodywork and Movement Therapies por Senigagliesi et al. analiza la evidencia y las perspectivas del tratamiento manipulativo osteopático en el GIRD en deportistas de lanzamiento overhead, aportando datos relevantes para la práctica fisioterapéutica en este colectivo.
Qué es el GIRD y por qué importa
El GIRD se define habitualmente como una pérdida de rotación interna glenohumeral en el hombro dominante igual o superior a 20 grados respecto al hombro no dominante, o al menos 10 grados respecto a los valores normativos de la población general. Esta pérdida de rotación interna glenohumeral es consecuencia de la combinación de dos fenómenos adaptativos que se desarrollan con los años de entrenamiento: el engrosamiento y la contractura de la cápsula articular posterior, que limita mecánicamente la rotación interna, y la hipertrofia y el acortamiento de la musculatura rotadora interna — principalmente el subescapular, el pectoral mayor y el dorsal ancho — que son los motores del gesto de lanzamiento y que con el tiempo reducen su extensibilidad.
El GIRD no es una patología en sí mismo, sino una adaptación biomecánica que puede convertirse en factor de riesgo cuando supera ciertos umbrales. La relevancia clínica del déficit de rotación interna glenohumeral radica en su asociación bien documentada con un mayor riesgo de lesiones del manguito rotador, del labrum glenoideo y del espacio subacromial en deportistas overhead. Cuando el hombro no puede rotar internamente de forma suficiente durante la fase de seguimiento del gesto de lanzamiento o golpeo, se producen fuerzas de cizallamiento anómalas sobre las estructuras del hombro que, acumuladas durante miles de repeticiones, generan el daño tisular que subyace a las lesiones más frecuentes en este perfil de deportista.
Mecanismos de desarrollo del GIRD
La revisión de Senigagliesi et al. (2024) analiza los mecanismos mediante los cuales se desarrolla el déficit de rotación interna glenohumeral en deportistas overhead. El mecanismo principal es la contractura de la cápsula articular posterior, especialmente del ligamento glenohumeral inferior posterior, que se engrosa y pierde extensibilidad como respuesta adaptativa a las fuerzas de tracción repetidas que se generan durante la fase de desaceleración del gesto de lanzamiento. Cuando la cápsula posterior está contraída, actúa como una polea que desplaza el centro de rotación de la cabeza humeral de forma superoposterior durante la elevación del brazo, generando un patrón de movimiento glenohumeral anómalo que aumenta el riesgo de impingement interno y de lesiones del manguito rotador posterior.
El segundo mecanismo es la adaptación torsional del húmero, que desarrolla una retroversión progresiva con los años de práctica deportiva en respuesta al gesto repetido de lanzamiento. Esta adaptación ósea genera una reducción de la rotación interna que es estructural y no modificable mediante tratamiento conservador, pero que coexiste con el componente capsular y miofascial que sí es abordable terapéuticamente.
Rotación interna glenohumeral: evidencia del tratamiento manipulativo
La revisión de Senigagliesi et al. analiza la evidencia sobre la eficacia del tratamiento manipulativo osteopático para mejorar el déficit de rotación interna glenohumeral en deportistas overhead, identificando las técnicas con mayor respaldo científico y los parámetros de aplicación más relevantes. El tratamiento manipulativo osteopático del GIRD se orienta principalmente hacia la movilización de la cápsula articular posterior y la restauración de la biomecánica glenohumeral normal, con técnicas que incluyen la distracción glenohumeral, la movilización en rotación interna progresiva y las técnicas de energía muscular orientadas a la elongación de la musculatura rotadora interna.
Los resultados de los estudios revisados mostraron mejoras significativas en el rango de rotación interna glenohumeral tras programas de tratamiento manipulativo aplicados de forma regular, con efectos que se tradujeron en una mejor cinemática glenohumeral durante el gesto deportivo y, en algunos estudios, en una reducción de la incidencia de lesiones de hombro en el seguimiento.
Rotación interna glenohumeral: el sleeper stretch y sus variantes
Entre las técnicas más respaldadas por la evidencia para el tratamiento del déficit de rotación interna glenohumeral, el sleeper stretch — también conocido como estiramiento del durmiente — ocupa un lugar central. Esta técnica consiste en posicionarse en decúbito lateral sobre el hombro afectado con el brazo en abducción de 90 grados y aplicar una presión suave sobre el antebrazo en dirección a la rotación interna, estirando de forma selectiva la cápsula posterior glenohumeral. La variante asistida por el fisioterapeuta — el sleeper stretch con movilización glenohumeral simultánea — produce mejoras más rápidas y de mayor magnitud que la técnica autoadministrada.
En Taller Humano, centro de fisioterapia en Madrid, aplicamos el tratamiento de la rotación interna glenohumeral dentro de un protocolo multimodal que combina la movilización capsular posterior con terapia manual articular, terapia miofascial sobre los rotadores internos y ejercicio terapéutico de fortalecimiento de los rotadores externos. Puedes ampliar la información sobre el abordaje del pinzamiento de hombro en deportistas overhead en nuestro artículo sobre pinzamiento de hombro overhead.
Rotación interna glenohumeral: abordaje fisioterapéutico integral
El tratamiento del déficit de rotación interna glenohumeral en deportistas overhead requiere un abordaje multimodal que aborde simultáneamente los tres componentes del GIRD: el componente capsular posterior, el componente miofascial de los rotadores internos y el desequilibrio de fuerza entre rotadores internos y externos. Ninguno de estos componentes puede abordarse de forma aislada con resultados satisfactorios a largo plazo, ya que los tres interactúan y se refuerzan mutuamente.
La terapia manual es el componente que actúa más directamente sobre el elemento capsular. Las técnicas de movilización posterior glenohumeral en grado III y IV, la distracción caudal y las técnicas de deslizamiento posterior de la cabeza humeral son las más eficaces para restaurar la extensibilidad de la cápsula posterior. La manipulación torácica en extensión y rotación, que mejora la cinemática escapular durante la elevación del brazo, complementa el trabajo glenohumeral y facilita la expresión clínica de los cambios obtenidos en la movilidad glenohumeral.
La terapia miofascial sobre el infraespinoso, el redondo menor, el subescapular y el pectoral menor es fundamental para abordar el componente muscular del GIRD. El infraespinoso y el redondo menor, que son los rotadores externos del hombro, frecuentemente presentan rigidez y puntos gatillo activos en deportistas overhead como consecuencia de la sobrecarga crónica, y su tensión limita la rotación interna glenohumeral al actuar como restricción miofascial posterior. Cuando estos puntos gatillo son resistentes al tratamiento manual convencional, la punción seca puede ser una herramienta muy eficaz para desactivarlos de forma rápida y facilitar la ganancia de rotación interna tras la sesión de tratamiento.
Rotación interna glenohumeral y ejercicio terapéutico
El ejercicio terapéutico orientado a la corrección del GIRD debe incluir tanto el trabajo de movilidad de rotación interna glenohumeral como el fortalecimiento de los rotadores externos, que frecuentemente están debilitados como consecuencia del desequilibrio entre la hipertrofia de los rotadores internos y la menor demanda sobre los rotadores externos durante el gesto deportivo.
Los ejercicios de rotación externa resistida en posición de abducción de 90 grados — tanto en rotación interna máxima como en posiciones intermedias — son los más relevantes para corregir el desequilibrio de fuerza que subyace al GIRD. El ejercicio de sleeper stretch autoadministrado, integrado como parte del calentamiento previo al entrenamiento, es el componente de movilidad con mayor evidencia y mayor facilidad de implementación en la rutina diaria del deportista.
En Taller Humano, tu centro de fisioterapia en Madrid, diseñamos programas individualizados de ejercicio terapéutico para la corrección del GIRD en deportistas overhead, adaptados al tipo de deporte, al grado de déficit de rotación interna glenohumeral y al calendario competitivo de cada deportista. Si buscas un fisioterapeuta en Madrid especializado en patología del hombro en deportistas overhead y en la corrección del GIRD, en Taller Humano contamos con el equipo y la experiencia necesarios.
Rotación interna glenohumeral: prevención del GIRD en deportistas jóvenes
Uno de los mensajes más relevantes de la revisión de Senigagliesi et al. es la importancia de la prevención del GIRD desde las etapas más tempranas de la práctica deportiva. El déficit de rotación interna glenohumeral se desarrolla de forma progresiva con los años de entrenamiento, y la instauración de programas preventivos en deportistas jóvenes — antes de que el déficit sea significativo — es mucho más eficaz que el tratamiento de un GIRD ya establecido en deportistas adultos.
La incorporación sistemática del sleeper stretch y los ejercicios de rotación externa resistida en los programas de calentamiento y vuelta a la calma de los deportistas overhead jóvenes es la estrategia preventiva con mayor respaldo científico y mayor facilidad de implementación. La valoración regular de la rotación interna glenohumeral como parte de los reconocimientos periódicos en clubes deportivos permite detectar los casos en los que el déficit está comenzando a desarrollarse y actuar de forma precoz.
La biomecánica del pie también puede contribuir indirectamente a la postura global del deportista overhead y, a través de ella, a la biomecánica del hombro. En Taller Humano, tu clínica de podología en Madrid, valoramos la biomecánica del pie como parte de la evaluación global del deportista. Cuando está indicado, la prescripción de plantillas personalizadas o plantillas a medida puede mejorar la alineación postural y complementar el abordaje del hombro. Si buscas un podólogo en Madrid con enfoque integral y deportivo, en Taller Humano encontrarás el abordaje más completo.
Preguntas frecuentes sobre la rotación interna glenohumeral y el GIRD
¿Todo deportista overhead desarrolla GIRD?
No necesariamente, pero la prevalencia es muy alta en deportistas con alto volumen de entrenamiento y muchos años de práctica. Los deportistas que realizan programas preventivos de movilidad y fortalecimiento del manguito rotador tienen una menor incidencia y una menor magnitud del GIRD.
¿El GIRD siempre causa dolor de hombro?
No. El GIRD puede estar presente sin generar síntomas durante años, especialmente en deportistas con buena compensación escapular y fuerza de rotadores externos. Sin embargo, cuando el déficit supera los 20 grados o cuando coexiste con otros factores de riesgo — discinesia escapular, debilidad de rotadores externos, hiperlaxitud anterior — el riesgo de lesión aumenta de forma significativa.
¿Cuánto tiempo tarda en mejorar la rotación interna glenohumeral con tratamiento?
Con un programa combinado de terapia manual, terapia miofascial y ejercicio terapéutico, las mejoras en la rotación interna glenohumeral comienzan a ser clínicamente significativas a partir de las 4-6 semanas de tratamiento regular. La corrección completa del GIRD puede requerir entre 3 y 6 meses en los casos más establecidos.
¿La punción seca puede ayudar en el tratamiento del GIRD?
Sí, especialmente cuando el componente miofascial — puntos gatillo en el infraespinoso, el redondo menor o el subescapular — contribuye de forma significativa a la limitación de la rotación interna glenohumeral. La punción seca sobre estos músculos puede producir una ganancia de rotación interna rápida que facilita el trabajo posterior de movilización capsular y ejercicio terapéutico.
Conclusión
La revisión de Senigagliesi et al. (2024) confirma la relevancia del déficit de rotación interna glenohumeral como factor de riesgo en deportistas overhead y la eficacia del tratamiento manipulativo para mejorar este déficit. Un abordaje integral que combine terapia manual capsular y escapular, terapia miofascial sobre los rotadores internos, punción seca cuando esté indicada, ejercicio terapéutico de movilidad y fortalecimiento de rotadores externos, y valoración biomecánica del pie con plantillas personalizadas cuando proceda es la estrategia más completa para corregir la rotación interna glenohumeral y reducir el riesgo de lesión en el deportista overhead.
Bibliografía
Senigagliesi F, Scialla S, Di Bacco F, Marasco ML. Glenohumeral internal rotation deficit in overhead throwing athletes: Evidence and perspectives of osteopathic manipulative treatment. J Bodyw Mov Ther. 2024 Oct;40:1520-1526. doi: 10.1016/j.jbmt.2024.08.009. PMID: 39593481. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39593481/
Jesús Vega, fisioterapeuta (col. nº 016547) y podólogo (col. nº 838282638) en Taller Humano, Chamberí (Madrid). Especializado en fisioterapia avanzada ecoguiada —punción seca, EPI y neuromodulación— y en biomecánica del pie: estudio de la pisada y plantillas a medida.





